investigación y desarrollo

Avances e innovaciones en el tratamiento artroscópico.

Pinza para sutura artroscópica transósea del manguito de los rotadores.
 

PINZA PARA SUTURA
ARTROSCÓPICA TRANSÓSEA
DEL MANGUITO DE LOS ROTADORES

   Nueva técnica quirúrgica:

La patología del manguito rotador del hombro afecta aproximadamente al 1-2% de la población general. En caso de confirmarse la rotura del manguito hoy en día se pueden emplear, a grandes rasgos, dos métodos distintos:


1. Técnica clásica abierta:

  • Gran daño de tejidos (requiere desinserción del deltoides)
  • Sutura transósea (anatómicamente más natural)
  • Más barata (no precisa implantes)
  • Tiempo de recuperación hospitalario y ambulatorio más largo

2. Técnica artroscópica:

  • Mínimo daño tisular
  • Sutura mediante anclajes (anatómicamente menos natural)
  • Más cara (necesita de 1 a 4 anclajes; mas si se hace doble hilera)
  • Tiempo de recuperación más corto


EN INSTITUTO NÚÑEZ DE CIRUGÍA ARTOSCÓPICA PROPONEMOS UNA TÉCNICA NUEVA:
LA SUTURA ARTROSCÓPICA TRANSÓSEA DEL MANGUITO DE LOS ROTADORES

  • Una técnica artroscópica
  • Fácilmente reproducible
  • Que realice una sutura transósea en un solo paso (anatómicamente más fisiológica)
  • Que consiga un gran contacto tendón-hueso
  • Que minimice la necesidad de anclajes, con lo que es más barata y con menos material extraño en el organismo
  • Con una curva de aprendizaje corta
  • Que permita realizar distintos tipos de sutura con tan solo un hilo

Esta técnica la hemos realizado con éxito en pacientes con distintos tipos de rotura del manguito y, de momento, los resultados son esperanzadores.


     





 

 





 
pinza
 

PINZA DE HOMBRO
para sutura transosea artroscópica
del manguito de los rotadores

   El entorno de aplicación es la población general y las patologías incluyen todas las roturas de manguito de los rotadores del hombro en cualquier rango de edad. Hay que tener en cuenta que la patología de hombro afecta al 3-7% de la población general y que de estos un 60% son debidos a patología del manguito rotador (esta incidencia aumenta con la edad). Por tanto estamos hablando de una patología con una incidencia del 1,8-4,2% de la población general.

La población diana es toda aquella persona que acude a consulta medica debido a un dolor de hombro y que tenga el manguito de los rotadores roto. Los tratamientos actuales consisten en la realización de una artroscopia de hombro y sutura del tendón roto mediante la colocación de anclajes y posterior paso de los hilos enhebrados en el anclaje a través del tendón, en contraposición con las técnicas antiguas en las que se realizaba una sutura transosea a través de unos túneles que se realizaban en la cabeza del humero mediante un abordaje del hombro abierto que exigía la desinsercion del deltoides, con el consiguiente daño a los tejidos blandos y un mayor tiempo de recuperación para el paciente. El desarrollo de las técnicas artroscopicas ha permitido realizar estas suturas minimizando el daño a los tejidos blandos y acelerando el tiempo de recuperación de los pacientes. Sin embargo, las técnicas actuales tienen el inconveniente del encarecimiento de las cirugías (dado el elevado precio de los implantes y los materiales a emplear) y la necesidad de colocar materiales extraños en el hombro del paciente, lo cual implica un teórico aumento del riesgo de rechazos e infecciones (lo cual tiene como consecuencia un mayor gasto sanitario por la recomendación del empleo de antibióticos profilácticos).

Debido a todas estas consideraciones siempre nos hemos preguntado:
  • Porque no diseñar un sistema que conjugue las beneficios de las dos técnicas y elimine los riesgos de ambas?
  • Porqué no idear un sistema que permita hacer una sutura transase del manguito sin necesidad de emplear una técnica abierta?
  • Que pasaría si fuéramos capaces de reproducir artroscopicamente las técnicas antiguas de sutura mediante un sistema sencillo y reproducible por cualquier cirujano sin la necesidad de emplear los materiales y anclajes que se usa hoy en día?

La respuesta a todas estas preguntas está en la pinza que ahora presentamos y que, tras años de esfuerzos (tanto económicos como personales), por fin es una realidad.

Esta nueva tecnología aporta una serie de beneficios:

  1. No es necesario colocar anclajes para suturar el tendón (cada anclaje tiene un coste de 300-400€ y en cada paciente se implantan un mínimo de 2-3 anclajes), con lo que estamos hablando de un ahorro económico por paciente de 1200€ sin IVA. Si multiplicamos dicha cifra por el número de pacientes anual (solo en España) nos da un ahorro aproximado de 270-540 millones de Euros anuales (para una población general de 45000000, una incidencia de patología del 0,5-1% y considerando una media de 3 anclajes por paciente).
  2. No es necesario colocar material extraño en el hombro del paciente (con la consecuente falta de rechazo o reacciones a cuerpo extraño, minimizando las infecciones secundarias a los implantes y el daño iatrogénico secundario a la colocación de los mismos)
  3. Ser una técnica sencilla y reproducible que consigue suturar el tendón en un solo paso (con lo que se acortan los tiempos quirúrgicos, obteniendo así ventajas para el paciente disminuyendo los riesgos de infección, la menor necesidad de drogas anestésicas y para los profesionales de la medicina y centros hospitalarios al conseguir optimizar los tiempos quirúrgicos y poder utilizar los mismos recursos para una mayor cantidad de pacientes).
  4. Se consigue un contacto hueso-tendón de 15 mm, acabando así con el eterno debate de hilera única/doble hilera, consiguiendo una curación más precoz al aumentar el contacto tendón-hueso y un retorno más precoz del paciente a sus actividades cotidianas.
  5. El utilizar esta técnica no es, en absoluto, incompatible con la realización de las técnicas clásicas (pudiendo quedar bien esta o aquellas para casos más complejos y/o cirugías de rescate). Incluso podría ser una técnica complementaria de las mismas.


A continuación voy a pasar a describir la técnica y la pinza en si :
Paso 1: se realiza una limpieza artroscopica de la bursa del espacio subacromial del hombro bajo visión directa hasta conseguir una correcta visualización del manguito y del troquiter (este paso es común para cualquier procedimiento artroscópico de hombro).

Paso 2: se introduce la pinza a través de una cánula (también se puede realizar sin ella) y se procede a coger el tendón roto con la misma, movilizando y llevandolo al punto del troquiter donde se va a realizar la inserción del mismo.

Paso 3: se coloca la pinza en el punto seleccionado, sirviendo la quilla de la parte inferior de la pinza (situada próximalmente a la boca de la misma) como anclaje óseo provisional.

Paso 4: con el tendón situado en el punto seleccionado y la quilla como anclaje óseo (colocada lateralmente al troquiter), se procede a introducir la broca de 4 mm a través de una incisión cutánea de 0,5 cm. Ese apoyara firmemente en la cortical de la cara lateral del humero por fuera del troquiter, que perforara la cortical y realizara el túnel óseo.

Paso 5: se retira la broca y se introduce la aguja con el hilo enhebrado que traspasara el túnel óseo y el tendón roto.

Paso 6: a través de un portal creado previamente se recupera el hilo, procediendo posteriormente a retirar aguja.

Paso 7: a través del portal se recupera el otro cabo del hilo (si no se visualizara fácilmente será colocado dentro del campo de visión con un empujanudos que será introducido a través de la incisión de 0,5 cm que hemos utilizado para colocar ambas camisas y la broca).

Paso 8: de esta manera habremos conseguido pasar un hilo a través de un túnel óseo y del tendón roto, de forma que si hacemos un nudo corredizo habremos conseguido suturar el tendón contra el troquiter aplastando contra el mismo una superficie tendinosa de unos 15 mm.

Paso 9: se corta el hilo y estamos así preparados para reiniciar el proceso o bien completarlo con la sutura clásica mediante anclajes. De esta manera se pueden utilizar ambas técnicas de manera que sean una complementaria de la otra, bien sustitutiva en caso de complicaciones técnicas o de primera elección en función del paciente, de la pericia del cirujano o del tipo de sutura que sea necesario realizar.


La técnica mas parecida encontrada en la literatura (aunque de mas complejidad técnica para su desarrollo y empleo intraoperatorio) corresponde al sistema Arthrotunneler de Tornier.
Dicha técnica tiene, a nuestro entender la desventaja de que una vez pasados los hilos a través del hueso hay que proceder a pasarlos a través del tendón roto (lo cual hace el proceso más complejo), a diferencia de nuestro sistema, que consigue pasar el hilo a través del hueso y del tendón en un solo paso.