TRATAMIENTOS

Grandes articulaciones: rodilla, hombro, cadera, tobillo.

Artroscopia de Hombro

El hombro es una articulación que hoy en día representa el 50% de las artroscopias que realizamos en nuestro Centro. Al igual que en las demás articulaciones, existen gran cantidad de técnicas que se pueden realizar dentro del hombro, pero aquí vamos a tratar de ceñirnos a las más importantes (no pretendemos ser una enciclopedia on-line sino que ustedes se hagan una idea general sobre la artroscopia).


 El hombro es una articulación de gran movilidad en la que la cabeza del húmero se articula con la cavidad glenoidea, siendo ésta última mucho más pequeña que la primera, por lo que está reforzada por una serie de estructuras que le dan estabilidad (ligamento glenoideo ó labrum, tendones, músculos y cápsula aricular). Debido a su gran movilidad y a esa diferencia de tamaño eentre la cabeza del húmero y la cavidad que la acoge, son frecuentes las lesiones (en forma de luxaciones ó lesiones ligamentosas).

De forma general vamos a hablar de 3 patologías: las INESTABILIDADES de hombro, el SÍNDROME SUBACROMIAL y las ROTURAS del MANGUITO de los ROTADORES.

Las INESTABILIDADES DE HOMBRO corresponden a aquellas situaciones en las que el paciente acude a la consulta diciendo que el hombro se le sale ó que tiene sensación de que se le sale. Generalmente han tenido algún episodio de luxación (bien en el ámbito laboral y/o deportivo). Lo que ocurre cuando un hombro se sale del sitio es que desgarra la zona por donde se luxa, de manera que, si no cicatriza como debe, queda una zona laxa por donde el hombro se sale cada vez con más facilidad. Habitualmente los hombros se salen hacia delante, ya que por detrás es más difícil debido al tope que hace la escápula y el acromion. Ante la sospecha realizamos una RMN que suele confirmar la lesión y animamos al paciente a operarse (es relativamente urgente, ya que si no se operan, estas lesiones suelen empeorar y hacen cada vez más difícil la reparación). La reparación se hace mediante artroscopia y lo que se busca es volver a colocar todo ese tejido desgarrado en el lugar en el que debería estar mediante unos arpones que se colocan dentro del hueso y cosen el tejido como si fuera un fruncido. El paciente tiene que estar inmovilizado con un cabestrillo durante 4 semanas y después iniciar tratamiento de fisioterapia durante un par de meses, por lo que el periodo total de recuperación para este tipo de lesiones es de 3 meses aproximadamente.



El SÍNDROME SUBACROMIAL consiste en un proceso en el que el tendón del supraespinoso roza contra el borde inferior del acromion produciendo dolor al separar el brazo del cuerpo (este dolor aumenta al sobrepasar los 90º) y al llevarlo hacia detrás. Los pacientes acuden a la consulta refiriendo dificultad para levantar el brazo (lo cual les dificulta peinarse, comer, etc...) y llevarlo hacia la espalda (lo cual hace difícil el vestirse y, en el caso de las mujeres, abrocharse el sujetador). La solución quirúrgica consiste en limar mediante una fresa ese exceso de hueso para hacer sitio al tendón y evitar ese roce (acromioplastia). En ocasiones ese roce contínuo del tendón contra el hueso puede hacer que el tendón se rompa (lo que se llama una ROTURA DEL MANGUITO DE LOS ROTADORES), por lo que además de limar el hueso (acromioplastia) deberemos proceder a coser el tendón roto (sutura del manguito de los rotadores). Para esto se requieren ingresos hospitalarios de, como mucho, 24 horas. El paciente se va a casa con un cabestrillo y vuelve a la consulta en 10-15 días para retirar los puntos e iniciar fisioterapia. El tiempo medio de recuperación suele ser de 2 meses (aunque en los casos en que nos encontramos con un manguito roto que es necesario suturar el tiempo de inmovilización en cabestrillo se prolonga hasta las 4 semanas, por lo que la recuperación total es más larga).




Luxación de hombro: reparación artroscópica.